El primer Mundial de ciclocross extraeuropeo de la historia y uno de los más rocambolescos por su disputa en sábado acabó deparando un gran resultado para Javier Ruiz de Larrinaga (MMR-Spiuk), que cumplió en el Eva Bandman Park de Louisville (EE.UU.) con su previsión de top-30 en una prueba sobre la que amenazó seriamente la nieve a primera hora de la mañana, pero que acabó dando mayor barro del esperado por la subida de temperaturas al mediodía. Larri finalizaba 28º, a poco más de cinco minutos del belga Sven Nys -nuevo campeón del mundo por delante de su compatriota Klaas Vantornout y del neerlandés Lars Van der Haar- en una carrera en la que no pudo desplegar todo el nivel que deseaba.
«Es mi mejor resultado en un Mundial, pero me queda un sabor un poco agridulce», exponía el tricampeón de España. «Hemos cumplido el objetivo, que era estar entre los treinta mejores, pero me da mucha rabia saber que pude haber hecho un poco más. A mitad de carrera he tenido algo de bajón y me ha impedido progresar ese puntito extra. Sí es cierto que el circuito se ha puesto bastante pesado y con una capa de hielo por debajo que ha complicado bastante las cosas, pero a pesar de que no era lo que esperábamos, las condiciones eran similares para todos. Las sensaciones del fin de semana pasado habían quedado completamente olvidadas y me encontraba bastante bien, pero no he podido mantener el ritmo por vuelta todo lo que quería».
«Aun así, me marcho de aquí muy conforme con el resultado y, en general, con la temporada. Ha sido una campaña bastante positiva, en la que hemos estado entre los tres mejores en casa constantemente durante el año y donde hemos rendido bastante bien en varias de las carreras internacionales. Ahora intentaremos aprovechar para descansar, pasar este día extra por aquí tranquilos y regresar a casa el lunes para ir pensando en la próxima temporada», concluye.
Prensa Ruiz de Larrinaga