El joven de tan solo 22 años certificó en París la victoria en la edición 106 de la ronda gala. Los Campos Elíseos sirvieron también para confirmar a Caleb Ewan como el mejor esprinter de la carrera con su tercera victoria parcial.

El Tour empezó en Bruselas con una sorpresa mayúscula, en una llegada que picaba para arriba Mike Teunissen (Jumbo) se imponía a Peter Sagan (Bora). Sería el primer aviso de un equipo que firmaría uno de los mejores Tours que a nivel colectivo se recuerdan. Al día siguiente el Jumbo-Visma se imponía en la contrarreloj por equipos batiendo a Ineos y Deceuninck por una diferencia de 20 segundos en tan solo 27 kilómetros. La tercera etapa terminaba en Épernay y sería el primer día del ‘show’ Alaphilippe (Deceuninck). Ataque a 15 kilómetros de meta, contrarreloj contra el pelotón y doble premio, etapa y maillot amarillo. La siguiente etapa que finalizaba en Nancy sería el primer esprint puro que caería en favor de Viviani (Deceuninck). Al día siguiente el esprint en Colmar sería para Sagan (Bora) que mantendría su idilio con la carrera francesa un año más.

Alaphilippe entregado a la afición | @deceuninck_qst

La montaña llegaba en la etapa 6 con final en la Planche des Belles Filles y una valiente fuga la culminaba Dylan Theuns (Bahrain) con premio para su rival de escapada, Giulio Ciccone (Trek) que se vestiría de amarillo. Entre los favoritos no habría diferencias más que unos escasos segundos determinados por la cuesta de cabras inédita que había en la cima. La llegada del día siguiente sería un esprint en el que se impondría Dylan Groenewengen (Jumbo).

La etapa 8 fue una de las más bonitas de la edición, la fuga estuvo marcada por la presencia de dos trotones como De Marchi (CCC) y De Gendt (Lotto) que consiguieron mantener al pelotón alejado por su más que conocida fuerza bruta. En la última subida De Gendt soltó al italiano y se encaminó hacía la meta en Saint Etienne. Una victoria muy sufrida y por escaso margen ya que por detrás un ataque de Alaphilippe y Pinot (FDJ) ponía a la afición francesa en pie con el primero recuperando el amarillo y el segundo recortando tiempo en la general. La victoria del día siguiente también fue para la fuga dónde Impey (Mitchelton) batió a Benoot (Lotto). La última etapa del primer bloque de Tour más interesante en muchos años se la llevaría Wout van Aert (Jumbo) ganando sorprendentemente a los teóricos hombres más rápidos. El esprint se disputó después de una etapa en la que los abanicos fueron protagonistas, Pinot, más fuerte que nunca perdía 1 minuto 40 segundos y Landa (Movistar) caería con la carrera ya lanzada y se dejaría en meta más de 2 minutos.

La segunda semana empezaría con la primera victoria de Ewan (Lotto) al esprint. Era la antesala de la primera etapa pirenaica que venció Simon Yates (Mitchelton) batiendo a Pello Bilbao (Astana) y Gregor Mühlberger (Bora) en la llegada a Bagneres de Bigorre. Entre los favoritos no habría lucha pensando en la contrarreloj del día siguiente. Una contrarreloj que venció Alaphilippe y empezó a hacer soñar a los franceses. La ventaja en la general ya ascendía a un minuto y medio con el resto de favoritos y entre los cuales no habría apenas diferencias en la contrarreloj. El gran damnificado sería Bardet (AG2R) que en la general perdería ya más de 5 minutos.

La breve etapa del Tourmalet se la llevaría Pinot en un último kilómetro loco. No hubo apenas ataques pero el ritmo que impuso Movistar toda la etapa, que serviría para descolgar a su líder Quintana, y el Jumbo en el tramo final del Tourmalet permitirían la explosión final. Thomas (INEOS) se dejaría 30 segundos y Alaphilippe sorprendentemente aguantaba. La etapa del domingo fue una lucha preciosa en la que Pinot fue el gran beneficiado de los de la general. Únicamente Egan Bernal consiguió seguir su ataque unos kilómetros y la renta del francés en meta sería de 18 segundos con Buchmann (Bora) y Bernal y de 49 segundos con Thomas y Kruijswijk (Jumbo). La etapa se la llevaría Simon Yates des de la fuga firmando unos Pirineos espectaculares.

La última semana de carrera empezó con Ewan definiéndose como el mejor esprinter logrando su segunda victoria. Al día siguiente, la clásica etapa de Gap con la respectiva clásica victoria para la fuga cayó en favor de Matteo Trentin (Mitchelton) con una portentosa exhibición en unos kilómetros finales que realizó en solitario. La primera de las etapas alpinas la venció un Nairo Quintana recordando en el Galibier porque es considerado uno de los mejores escaladores del mundo. También sirvió para que Bernal diese un primer aviso serio de que estaba para ganar el Tour de Francia mientras Alaphilippe trataba de resistir conservando el maillot amarillo por un minuto y medio sobre el colombiano.

La segunda etapa alpina comenzó con el abandono de Pinot por una rotura muscular subiéndose al coche entre lágrimas, nunca se había mostrado tan fuerte en el Tour y se le iba la mejor oportunidad que hasta ahora ha tenido para ganarlo. En el ascenso al Iseran, penúltimo puerto del día, atacó Egan Bernal y marchó en solitario para tratar de dar un golpe a la carrera a lo grande, de los que hace tiempo que no se ven en el Tour. Pero a la ronda gala hace muchos años que se le resiste la épica y un desprendimiento de rocas interrumpió la etapa e hizo que se tuvieran que neutralizar los tiempos arriba del Iseran. No habría ganador de etapa pero la ventaja ya era lo suficientemente grande como para que Bernal se vistiera de amarillo. Alaphilippe, un líder que hasta el momento se había mostrado muy sólido perdía el maillot pero conservaba la segunda plaza.

Por las condiciones climáticas la penúltima etapa quedó recortada a tan solo 59 kilómetros en los que se llegaría arriba de Val Thorens. El puerto de 33 kilómetros se subió a un ritmo altísimo a cargo del Jumbo y fue suficiente para que Kruijswijk le arrebatara el podio a Alaphilippe. Entre los favoritos no hubo lucha y eso benefició a un Nibali (Bahrain) que había peleado muchos días por vencer una etapa y finalmente obtenía el premio con una magnífica exhibición en solitario. Egan Bernal cruzaba la meta abrazado a Thomas y virtualmente se convertía en ganador del Tour de Francia, el primero de la historia de Colombia. El pueblo colombiano encontraba al fin su gran campeón, un chico humilde de tan solo 22 años predestinado a ser uno de los mejores escaladores de la historia.

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