Lizarte Torredonjimeno Galván Adrià
Foto: Álvaro García.
El último domingo de marzo dejó una sensación de dulzura a medias en el seno del Equipo Lizarte. El sólido trabajo colectivo desarrollado tanto en la Clásica de Torredonjimeno, de Copa de España, como en la Subida a Gorla, de Torneo Lehendakari, se vio aguado en la resolución de ambas pruebas. La presencia en el podio andaluz de Kiko Galván y de Carlos Ruiz en el guipuzcoano, junto a la prolongación del liderato de Roger Adriá en la Copa y de Jordi López en el Lehendakari y la victoria por equipos en Gorla, conforman un botín que pudo ser mayor.

Cada vez que un equipo del norte baja a competir al sur de la Península, espera buen tiempo. En el caso de la Clásica de Torredonjimeno, incluso, lo teme: su travesía por las carreteras jienenses, espuma de asfalto en un mar de olivos, es terreno abonado para las alergias. Este domingo en Jaén, el sol sólo brilló por su ausencia. Caía agua, a veces en chispas y a veces en cortina, para mezclarse con la tierra de los bancales y el aceite de las calzadas hasta formar una película sucia y resbaladiza. El problema ya no eran los bronquios, sino las caídas y las averías.

Ha sido una carrera muy rara y muy movida”. Lo dice Kiko Galván, quien supo cubrirse en los dos primeros tercios de la carrera dentro del agitado y asustado pelotón para aparecer en el último. Se filtró en un quinteto con Martín, Nicolau (CJR), Ballesteros (VAL) y Blanco (RB); cuando éste fue neutralizado por un escuálido pelotón de treinta corredores en el cual figuraban otros cuatro corredores del Equipo Lizarte, Martín partió. Casi paralelamente, Iván Moreno y Eugenio Sánchez sufrían sendos problemas mecánicos para quedar fuera de juego.

Así las cosas, Martí Márquez se desgastó para imponer un ritmo de control a los pasivos favoritos de cara a un sprint por el segundo puesto en el cual Kiko Galván se encaramó al podio (3º) y Roger Adriá (6º) puntuó lo necesario para continuar portando el maillot de líder de la Copa de España sobre los hombros. “Seguimos primero y segundo de la general, pero creemos que en el Memorial Valenciaga podemos hacerlo mucho mejor”, enuncia Galván con la esperanza puesta en la cita eibarresa, una de las reinas del calendario amateur, séptima fecha de una Copa que encara su recta final.

Cuando un equipo del norte compite en casa durante la primavera, espera mal tiempo. En el caso de la Subida a Gorla, cuatro gotas alimentan la incertidumbre de la carrera: el descenso de Elosua, el puerto que se sube y baja y luego sube de nuevo para resolver la contienda, es una trampa. Este domingo, en Bergara, la lluvia sólo mojó las imaginaciones. Brillaba el sol, sin rival en el cielo, y la cuesta abajo pasó de castigar a los torpes a premiar a los atentos. La carrera se cortó en la bajada hasta el pie de Elosua, dejando en cabeza una decena de ciclistas entre los que estaban José Félix ParraIbon Ruiz y Jordi López rentabilizando el gran trabajo de sus compañeros para cribar el pelotón en la primera subida.

No ha habido apenas tiempo de reacción antes del puerto final, pero creíamos estar en buena posición de cara a la victoria y a la general del Torneo Lehendakari”, explica Jon Armendariz, director del Equipo Lizarte en la cita guipuzcoana. Frustró los planes Calle (CJR), que golpeó primero y noqueó a sus rivales. Jordi López mantuvo su ritmo durante varios kilómetros, evitando que cuajara su fuga hasta ceder rendido. Desde atrás, Carlos Ruiz subía como un obús, el más rápido entre los favoritos, para firmar la tercera posición. Las excelentes prestaciones de Parra (4º), López (5º) e Ibon Ruiz (6º) posibilitaban el triunfo por equipos, a la par que aseguraban el liderato del catalán en el Torneo Lehendakari. “El trabajo del equipo ha sido excelente todo el día, así que sólo podemos estar contentos con la carrera aunque haya aparecido un ciclista más fuerte que los nuestros para llevarse la victoria”, analizaba Armendariz.

Todavía hay espacio para una aventura más. La protagoniza Íñigo Elosegui, que participó en la versión sub23 de la Gante-Wevelgem (clásica belga de categoría UCI World Tour) con la selección española. El terreno llano y expuesto al viento no defraudó y, desde la primera media hora, el pelotón se destrozó en abanicos donde el León de Zierbena fue el mejor del combinado nacional, integrándose en el grupo perseguidor de cabeza de carrera hasta cruzar la meta el 34º de los 36 supervivientes, en el mismo tiempo del 17. “Igual ha sido la carrera más dura de mi vida”, suspira desde Bélgica el vigente campeón de España sub23. “Todo el rato a tope, todo el rato encunetados… Que no hayamos terminado ni 40 da una idea de cómo de exigente ha sido”.

La actividad del Equipo Lizarte continuará el próximo domingo con la disputa de dos nuevas mangas de Copa de España y Torneo Lehendakari: el mentado Memorial Valenciaga de Eibar (Guipúzcoa) y el Premio Amorebieta de Vizcaya.

Prensa Equipo Lizarte

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