© ASO/P.Perreve

Jornada de transición hoy en esta quinta etapa del Tour de Francia, de 189,5 kilómetros que comenzó en Arres y finalizó en Amiens. Antes de empezar la etapa, la jornada de hoy nos dejaba la imagen del líder del Team Sky y ganador del Tour 2013, Chris Froome junto con su compañero británico también, Peter Kennaugh, dejando un ramo en la estela del memorial de la Commonwealth del cementerio franco-británico de Arrás.

Después de varias jornadas marcadas por la tensión, los abanicos y sus cortes, el final en el muro de Huy y sobre todo después de la temida etapa de ayer con los tramos de adoquines, la etapa de hoy ha sido una etapa de «calma tensa»  marcada por esa especie de «pacto de no agresión» entre los equipos de los líderes, ya que en el día de hoy se daban todos esos ingredientes para hacer una auténtica «etapa trampa», con mucho viento, lluvia, y como no, caídas.

191 ciclistas tomaban la salida. Por el perfil de la etapa, los sprinters necesitaban aprovechar las pocas oportunidades que le da el recorrido de este año para lucirse con una victoria y parecía que el día de hoy le daría esa oportunidad y así fue. La etapa comenzaba con una fuga que contaba con una pequeña ventaja en torno a los dos minutos. Los primeros protagonistas del día y de esta fuga fueron Pierre-Luc Perrichon (Bretagne-Séché Environnement) y Nicolas Edet (Cofidis). Por desgracia para las esperanzas galas a la victoria de hoy, a unos 12 kilómetros del comienzo de la etapa se produjo una caída en la que cuatro corredores del Cofidis se vieron afectados, entre ellos la de su hombre fuerte Nacer Bouhanni que volvía a irse al suelo tras su caída en el Campeonato de Francia, y que tenía que ser evacuado en ambulancia.

De nuevo una caída, la del hombre del BMC, Greg Van Avermaet, ponía a todo el mundo en situación, obligando a llevar un ritmo mas lento que en los días anteriores. En el primer sprint intermedio Pierre-Luc Perrinchon cruzaba primero con unos 40 segundos de ventaja con respecto al pelotón. A falta de unos 80 km para línea de meta, se descolgaba del grupo principal uno de los favoritos para la lucha en el sprint final, Michael Matthews, involucrado el lunes en esa caída masiva, y que intenta salvar el día de hoy a duras penas. Mientras, la carrera todavía deparaba un nuevo varapalo para el ciclista francés Thibaut Pinot, una nueva caída que confirmaba que éste no está siendo su Tour, aunque finalmente consiguió engancharse de nuevo al pelotón unos kilómetros mas tarde.

Finalmente, la etapa se decidió al sprint, con varios velocistas en el gran grupo, en el que hubo un descontrol ya que ningún equipo conseguía imponerse a falta de 3 kilómetros para el final. Fue a falta de 1 km cuando Kristoff y Cavendish lanzaron el sprint, un sprint en el que acabo consiguiendo la victoria de manera contundente André Greipel, tras él Sagan, segundo y Cavendish, tercero. El ciclista alemán del Lotto Soudal ganó su segunda etapa al sprint, demostrando que es el velocista más fuerte en este Tour 2015. Con esta victoria, Greipel suma ya 8 victorias en la Grande Boucle e iguala a su compatriota alemán Marcel Kittel.

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