Foto: Joel Saget (AFP)

El mes de junio es un valle entre dos montañas. Un punto de inflexión para todos los ciclistas. A medio camino entre el Giro de Italia y el Tour de Francia, casi todos los corredores lo aprovechan en función de sus calendarios de la temporada. Así, habrá quienes lo utilicen para descansar después del duro esfuerzo en la primera Grande del año, otros prepararán su participación en la Grand Bouclé, e incluso los más osados intentarán perfilar y mantener la forma si han estado en Giro y piensan participar en la ronda francesa.

Ocupándonos de aquellos que sí compiten, encontramos tres grandes pruebas por etapas que sirven de catapulta hacia el Tour. Tres caminos en los que grandes favoritos se ven las caras y lanzan sus primeros ataques, donde los ciclistas deben demostrar a su equipo que están preparados para ofrecer un buen rendimiento en Francia y pueden ser seleccionados para disputar la carrera.

En este artículo nos vamos a centrar en la pelea por la clasificación general. Pero también esprínters y croners llevan a cabo una puesta a punto durante el mes de junio. Llevaremos a cabo un análisis carrera por carrera, camino por camino, para conocer el itinerario que los grandes nombres del pelotón han elegido de cara a un Tour de Francia que se plantea cargado de emociones, batallas, y mucho espectáculo.

Criterium de Dauphiné

La primera prueba, por orden cronológico, es el Criterium de Dauphiné. También en Francia, también en los Alpes, allí suelen darse cita la mayor parte de favoritos (o mejor dicho, aspirantes) a subir a lo más alto en el podium de París. En esta ocasión, el recorrido contaba con un aliciente más aparte de las duras jornadas alpinas: una contrarreloj por equipos que permitía a los conjuntos practicar esta disciplina, siempre delicada y cuidada, antes de la larga prueba contra el crono que, por escuadras, deberán completar en la novena etapa del Tour. Esa jornada tendrá 28 kilómetros. Los últimos 1’7 km, al 6’2% de media.

Pero regresando al Dauphiné, y analizando la nómina de ciclistas que ha participado, encontramos grandes nombres como Alejandro Valverde (Movistar), Vincenzo Nibali (Astana), Joaquim Rodríguez (Katusha), Rui Costa (Lampre), Romain Bardet (AG2R-La Mondiale), Tejay Van Garderen (BMC), Bauke Mollema (Trek), Andrew Talansky Daniel Martin (Cannondale-Garmin), Chris Froome (Sky) o Simon Yates (Orica GreenEdge). 

Sin duda, once corredores que podrían formar parte del top-10 de cualquier Gran Vuelta. Todos ellos acudieron a la carrera como antesala del Tour. Pero no con las mismas responsabilidades, ni siquiera con los mismos objetivos en cuanto a resultados. Por comenzar con una característica que agrupe a todas estas estrellas del ciclismo, ninguno de ellos ha disputado el pasado Giro de Italia. De hecho, la gran mayoría lleva varios meses sin competir, concentrados en altitud; esta carrera ha supuesto para ellos un test que les permite comprobar si esa preparación surte efecto, medirse al resto de favoritos y analizar su rendimiento.

Si indagamos un poco más en los datos y detalles, descubrimos que Rui Costa ha elegido en esta ocasión el Criterium de Dauphiné en lugar de la Vuelta a Suiza, donde acumulaba tres triunfos absolutos de manera consecutiva. No le salió mal la jugada, ya que consiguió un triunfo de etapa y el tercer puesto en el podio final. Talansky acudía para intentar defender la victoria del año pasado, pero tuvo que conformarse con el décimo puesto. Merece la pena recordar su enorme esfuerzo en la última jornada del Dauphiné el año pasado para imponerse a todos los grandes nombres. Su compañero Daniel Martin, que llegaba de correr Romandía, logró la séptima plaza final, así que el equipo consiguió meter a dos de sus hombres en el top-10. Por su parte, Valverde buscó su tercer triunfo tras los cosechados en 2008 y 2009. Pero finalmente fue Intxausti el Movistar más destacado, aunque Alejandro formó parte de escapadas y estuvo siempre muy activo. Su cometido en el Tour será ayudar a Nairo, y no cabe duda de que llegará en un gran estado de forma. Sus opciones en la ronda francesa estarán supeditadas a las necesidades o estrategias de carrera que dispongan equipo y líder. En el caso de Nibali y Froome, acudieron para disputar un primer cara a cara antes del Tour. Ellos son dos de los cuatro máximos aspirantes a la victoria en París, y casualmente (o no tanto), ambos han disputado solamente el Tour de Romandía después de las Ardenas.

Chris Froome y Vincenzo Nibali, en Dauphiné (Foto: Graham Watson)
Chris Froome y Vincenzo Nibali, en Dauphiné (Foto: Graham Watson)

Pese a que Nibali se mostró mucho más ofensivo, y vistió antes el maillot de líder de la carrera, fue finalmente Chris Froome el que logró la general de Dauphiné, no sin esfuerzo. Tal vez pagando los esfuerzos de una larga escapada, el italiano tuvo que desechar el objetivo de ganar la carrera y se limitó a probar el triunfo de etapa y ayudar a sus compañeros. La primera batalla ha proclamado vencedor a Froome, pero el Tour es otra historia. Algunos corredores contaron con más libertad: Joaquim Rodríguez planteó la carrera como una forma de coger el golpe de pedal necesario para llegar en una buena condición al Tour. También como el catalán, sin competir desde las clásicas de las Ardenas. Se probó sin suerte, pero consiguió un buen octavo puesto final. Tejay van Garderen fue el único ciclista que realmente tuvo opciones de ganar la general hasta el último día. El estadounidense terminó solo por detrás de Froome, a 10 segundos, y dio un golpe de moral y un toque de atención a los rivales. Llegará muy fuerte y contará con el apoyo del equipo en la ronda francesa. Después de su exitoso debut en el Tour de 2014, Bardet está llamado a dar otro paso adelante y para ello eligió también Romandía junto a Dauphiné. Siguiendo la estela de las grandes referencias, con las que espera poder batirse durante el Tour. Pero una caída en la primera etapa de montaña le provocó un duro golpe, que ha lastrado su rendimiento. Mollema es el único que ha preferido no perder la cara a la competición, y disputó el Tour de Noruega entre las Ardenas y Dauphiné. Enfermo, según su equipo, no ha conseguido  estar delante en las etapas de montaña. Veremos si puede recuperarse a tiempo. Por último, hay que alabar la excelente prestación que Simon Yates ha demostrado de cara al Tour. Desde luego, será un corredor a tener en cuenta, aunque habrá que ver si es capaz de ser competitivo durante las tres semanas de carrera. Ya en País Vasco y Romandía logró dos top-10, y su temporada no ha estado muy cargada. Desde luego llegará fresco y con la ambición y arrojo que busca el espectador de cara a disfrutar de espectáculo.

En cualquier caso, podemos comprobar que la gran mayoría de hombres con opciones para hacer una buena general (o aspirar a triunfos de etapa en las jornadas más exigentes) han ido al Criterium de Dauphiné. Así mismo, son ciclistas que apenas han corrido desde las Ardenas, y en ningún caso han formado parte de las alineaciones de sus equipos para el Giro. En otras palabras, sin excesivos días de competición, llegan descansados y muy centrados a su gran objetivo de la temporada.

Vuelta a Suiza

Ya hemos dicho antes que la prueba helvética era territorio de Rui Costa, quien tras ganar la general en las tres últimas ediciones prefirió probar suerte en Dauphiné. A tenor de la lista de salida, son los esprínters y otros corredores potentes los que han elegido la Vuelta a Suiza como camino para preparar el Tour de Francia. Pero no faltan ciclistas que pueden plantear batalla. Disputarán la carrera Michal Kwiatkowski (Etixx-Quick-Step), Thibaut Pinot (FDJ.fr) o Rafal Majka (Saxo-Tinkoff). Otros como Jurgen van den Broeck (Lotto-Soudal), Philippe Gilbert (BMC) o Domenico Pozzovivo (AG2R-La Mondiale), que compitieron en el Giro, no estarán en la segunda Grande del año.

Es sin duda Thibaut Pinot el ciclista con mayor renombre. Con su gran 4º puesto en Romandía, y buenos resultados en la Vuelta a Suiza, se perfila como un candidato serio a hacerlo bien en la Grande de casa. El resto de nombres que hemos citado antes no pelearán directamente por la general, sino que tendrán que luchar por etapas o bien trabajar para sus líderes. Michal Kwiatkowski, actual campeón del mundo, lleva toda la temporada demostrando que ese «maleficio del arcoiris» no existe. Parece complicado pensar en él como firme aspirante al triunfo, pero sí a un top-10 que ya rozó en 2013. De momento ha ganado en la Amstel y ha logrado un segundo puesto en la general de París-Niza. Uno de los gregarios que más lejos debe llegar ayudando a Alberto Contador es Rafal Majka. El polaco lo hizo bien en Romandía,  con un séptimo puesto final, y el año pasado completó un magnífico Tour con dos etapas y el maillot de la montaña, salvando la actuación de su equipo tras el abandono de Contador.

Comprobamos que también en Suiza compiten ciclistas que vienen de correr Romandía. Sin embargo, a excepción de Pinot, no son líderes sino cazadores de etapas o grandes gregarios que también deben afinar su forma. Otra tónica que se repite: aquellos que acuden con objetivos o responsabilidades al Tour, corren allí su primera Grande de la temporada.

Route du Sud

La carera francesa se ha convertido en una tercera opción, más breve pero también menos mediática (aunque esta temporada, por primera vez, tendrá cobertura televisiva). Y para hacerla más grande, dos de los candidatos más fuertes para la victoria en París estarán en la salida de la prueba. Hablamos de Alberto Contador (Saxo-Tinkoff) y Nairo Quintana (Movistar). Pero además, aparecen otros grandes nombres como Roman Kreuziger (Saxo-Tinkoff), Ryder Hesjedal (Cannondale-Garmin) y Alexandre Geniez (FDJ.fr).

Antes de hablar uno por uno de los ciclistas, debemos resaltar que varios de los que toman la salida en la Route du Sud han corrido el Giro. Al ser la opción que menos jornadas tiene de las tres carreras previas al Tour (cuatro etapas frente a las 8 o 9 de Dauphiné y Suiza, respectivamente), es normal que sea la elegida por aquellos que en Francia disputarán su segunda prueba de tres semanas del año.

Con una victoria incontestable en el Giro, Alberto Contador parte también como favorito en el Tour. A favor, haber demostrado una gran forma física; en contra, la fatiga acumulada y que puede pasarle factura. El madrileño no ha corrido ninguna prueba desde su triunfo en Italia, y serán las cuatro jornadas en el sur de Francia sus únicos días de competición antes de disputar la Grand Bouclé.

Alberto Contador y Nairo Quintana, durante la Tirreno 2014 (Foto: )
Alberto Contador y Nairo Quintana, durante la Tirreno 2014 (Bettini)

Le acompañará un fiel gregario y excepcional ciclista: Roman Kreuziger tendrá la oportunidad de continuar ayudando a su líder. Ya compitió con él en el Giro, y sigue casi al completo el calendario de Contador. Hombre de confianza, que sin embargo no supo estar al nivel en Italia.  La otra estrella que se ha dado cita en esta carrera es Nairo Quintana. De nuevo con la participación en las Ardenas y Romandía como competiciones previas, pero con la concentración en su Colombia natal como rasgo diferenciador, el joven ciclista aspira a llevarse su primer Tour, después de lograr un podio en su primera participación. Solo ha conseguido la general de Tirreno, pero su fortaleza física e inteligencia serán dos elementos muy importantes en la lucha por la general. De los que analizamos aquí, Nairo es el único que no ha corrido el Giro, donde el año pasado cosechó la primera Gran Vuelta de su palmarés. También directo desde Italia, sin competir, llega Hesjedal. Este valiente corredor seguro que nos sorprende de nuevo con grandes ataques y movimientos tácticos en los que las fuerzas (y no los medidores de potencia) son el elemento primordial. Ya para terminar, incluimos a Geniez. Brillante noveno clasificado del Giro, en la segunda Grande tendrá que trabajar para Pinot. Pero nunca se sabe, tal vez tenga él también su oportunidad.

Conclusiones

Para resumir, podemos recoger en un párrafo las ideas principales que este análisis nos depara. En primer lugar, destacar que ha sido el Criterium Dauphiné la prueba que más y mejores ciclistas ha conseguido reunir, de entre aquellos que tomarán la salida del Tour. Por otra parte, la Vuelta a Suiza ha acogido en esta edición a otro prototipo de corredores: esprinters y ciclistas potentes, que también tendrán sus momento de gloria en Francia. Además, queda de manifiesto que todos los corredores que aspiran a hacerlo muy bien en el Tour y no han corrido el Giro eligen las Ardenas, Romandía y Dauphiné como pruebas anteriores, mientras que aquellos valientes que correrán su segunda Grande prefieren descansar y correr únicamente las cuatro jornadas de la Route du Sud antes de la Grand Bouclé.

De cualquier manera, probablemente sea esta quinta conclusión la que mejor sintetice todo lo que hemos comentado: no importa qué carreras se hayan disputado, cuántas jornadas se hayan competido o cuáles sean las fuerzas de cada ciclista en la salida de la ronda francesa. Solo aquel que aúne buena condición física, capacidad de sufrimiento y la siempre necesaria suerte, podrá coronarse como vencedor del Tour de Francia.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.