En 1979, cuando nadie imaginaba la imparable internalización del ciclismo y se pensaba que, salvo excepciones, este deporte era campo exclusivo de los europeos, un joven norteamericano ganó el Campeonato del Mundo junior. Sucedió en Buenos Aires (Argentina).

Aquel diamante estadounidense ganó después dos veces el Campeonato del Mundo profesional, en Altenrhein (Suiza) 83 y Chambéry (Francia) 89, y tres el Tour de Francia: 86, 89 y 90. Fue el primer ciclista no nacido en el Viejo Continente que ganó la ronda gala. Se llamaba Greg Lemond.

Probablemente, y casi sin querer, con Lemond comenzó la internalización del ciclismo. Porque en muchos países, y en especial al otro lado del Atlántico, se empezó a seguir este deporte gracias a sus triunfos. Fueron muchos los que, en Estados Unidos, quisieron emular sus gestas, como por ejemplo Michael Sayers, el actual seleccionador norteamericano y quien, en compañía de siete corredores sub 23, ha inspeccionado estos días los recorridos del Campeonato del Mundo Ponferrada 2014.

«Lemond fue para mí como un héroe. Era un corredor que podía ganar cualquier tipo de carrera y gracias a él me enganché al ciclismo», explica Sayers, quien intentó seguir sus pasos y no dudó en dejarlo todo en su país para descubrir el ciclismo europeo. «En 1992, con sólo 22 años, gracias al amigo de un amigo, me instalé en Francia, en Anemasse, junto a la frontera con Suiza. Corrí un año en un equipo suizo. Fue muy duro, porque entonces no había teléfonos móviles ni ordenadores. No cobraba nada y sólo una vez a la semana podía llamar a casa», explica.

La distancia hizo, entre otras cosas, que perdiera a su novia, aunque, pese a todo, da por buena la experiencia. «Era un equipo bien organizado, con buenos corredores. Como Lemond, tenía que dar aquel paso si quería progresar. Aprendí mucho», añade convencido.

Sayers no logró los éxitos de Lemond, pero ha sido 13 años profesional y, cuatro de ellos, componente del poderoso BMC. Aunque desde 2010 colaboraba con USA Cycling, desde el año pasado es el máximo responsable de carretera de los elite y sub 23. «No será un lotería», comenta después de ver el circuito de Ponferrada. «Es difícil, de aquí saldrá un gran ganador», sentencia.

Acompañado por el ‘mallorquín’, puesto que reside en Baleares, Ken Whelpdale, otro simpático ex ciclista que ahora se encarga de la logística en la selección norteamericana, Sayers no ha perdido detalle. Una cámara de vídeo ha grabado desde el coche el trazado y además uno de sus ciclistas ha llevado instalada otra cámara en su bicicleta. «Así podemos enviar las imágenes a los corredores que no han podido venir y también a los profesionales para que, junto a sus preparadores, puedan decidir con tiempo si es mejor hacer o no la Vuelta a España antes del Mundial. Yo creo que es mejor», explica.

Pese a que a los españoles les hubiera gustado un trazado más duro, Mike no les descarta. «Es evidente que no es un recorrido para esprinters», dice. «Hay que subir bien y bajar bien, como hacen Valverde y ‘Purito’. Hay que ser completo», añade. «A Van Garderen y Talansky, aunque son jóvenes, también les puede ir bien porque se defienden tanto subiendo como bajando». No obstante, su intención es volver pronto con los profesionales, entre los que Taylor Phinney podría tener muchas opciones de medalla en la crono.

«En este circuito Rui Costa volverá a tener posibilidades», continúa. «También Nibali y todo el equipo italiano tendrán cosas que decir. Y Contador», añade antes de poner inconscientemente el dedo en la llaga. «El año pasado supongo que había algún problema en el equipo español», dice por el mal entendimiento en el último kilómetro del Mundial de Florencia. «Por eso es para mí tan importante el equipo».

Por encima de las individualidades, por tanto, el grupo es la esencia  para Sayers. «La comunicación es muy importante: de nosotros hacia los corredores y de los corredores hacia nosotros. Con los sub 23 es más fácil, pero intentamos que los profesionales, pese a la distancia, sientan que nos preocupamos por ellos viendo, por ejemplo, los recorridos y enviándoles después la información».

La USA Cycling tiene una base en Europa. «Sí, en Holanda», explica Mike. «Siempre tenemos ciclistas sub 23 y féminas corriendo aquí», añade. De hecho, los siete corredores que le acompañan vienen de disputar la Vuelta al Alentejo. «Creo que en los próximos cinco años, un norteamericano puede ser capaz de ganar de nuevo el Tour o el Mundial. Y quizás ambas cosas. Pero no quiero dar nombres para no meterles presión».

Aunque la mira está ahora puesta en Ponferrada, el año próximo el Mundial será en Richmond (Estados Unidos). «Como este año sucederá a los españoles, ganar en casa sería formidable, pero nosotros no preparamos una cita determinada, sino un ciclo olímpico. Los Mundiales son etapas para los Juegos Olímpicos. Y, de la misma manera que hay que ganar antes el Dauphiné que el Tour, o una gran clásica antes del Mundial, normalmente también hay que brillar en los Mundiales antes de hacerlo en los Juegos. Con ese espíritu trabajamos».

JOYAS NORTEAMERICANAS EN PONFERRADA

Tanner Putt. 22 años, de Park City (Utah). Es el actual campeón norteamericano sub 23.

Greg Daniel. 20 años, de Boulder. Es el actual campeón de contrarreloj.

Ryan Eastman. 22 años, de Petaluma (California).

Alex Darville. 20 años, de Santa Barbara (California).

Yannick Eckmann. 21 años, Boulder (Colorado).

Robin Carpintero. 22 años, de Philadelphia (Pennsylvania).

TJ. Eisenhert. 20 años, de Saint George (Utah).

Fuente: Ponferrada 2014

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