El Kometa Cycling Team sub-23 acarició la victoria este domingo en la exigente Loinatz Proba de Beasain y lo hizo además por partida doble. El italiano Alessandro Fancellu, bronce en los pasados Mundiales de Innsbruck en la categoría junior, y el granadino Alejandro Ropero, quien regresaba a la competición con la formación madrileña, concluyeron segundo y tercero en una cita, la vasca, en la que la victoria correspondió al guipuzcoano Unai Iribar (Laboral Kutxa). En la Loinatz Proba, el gran protagonismo del Kometa Cycling Team tuvo la pequeña recompensa de la victoria en la general por equipos. No en vano, fue un domingo donde la escuadra cuajó una actuación grupal muy destacada.

Fancellu y Ropero se involucraron en la llegada de una carrera que siempre resulta ardua y fatigosa por su recorrido y en la que las ascensiones a Mandubia y Olaberria dentro de los últimos 25 kilómetros, y en un contexto de muchísima pelea, volvieron a resultar claves. Ambos, Fancellu y Ropero, habían alcanzado la fase de decisiva formando parte de la veintena de corredores que abría la prueba de cara a la ascensión a Olaberria, con su cumbre a menos de siete kilómetros para el final. Un grupo cabecero que nació la neutralización de una fuga peligrosa después de un gran trabajo de todo el equipo de la Fundación Alberto Contador, con el colombiano Jhon Stiven Ramírez imperial en esas labores. “Lo había intentado antes, pero irse era muy difícil. De cara al final he ayudado en lo que pude. Tenía muy claro que había compañeros que lo podían hacer muy bien en el sprint, como así fue”, explica el suramericano.

No era los únicos representantes del Kometa; entre esos veinte corredores también se encontraba Álex Martín. El catalán, quien en los primeros kilómetros se vio envuelto en una de las diversas caídas que complicaron el primer tercio de la carrera, un incidente que le obligó incluso a cambiar de zapatilla como consecuencia de una rotura, fue uno de los grandes protagonistas de los últimos compases de la carrera. Martín no dudó en lanzar un ataque y probarlo, siendo cazado a un kilómetro de la llegada.

Antes ya se había dejado ver, empero. “La caída fue un pequeño contratiempo, sin más, porque aún quedaba mucha carrera”, explica el corredor barcelonés. “En la última subida ya lo he probado y he logrado coronar con varios corredores más, tres de ellos que venían de la escapada. El grupo nos cogió después, tras la bajada, y opté por arrancar. No soy rápido y todas mis opciones pasaba por un movimiento así. Logré coger bastante hueco, pero ya de cara a meta se han organizado atrás y me neutralizaron”. Iribar, apoyado en su compañero Iker Ballarín, aprovecharía la poca distancia del último giro a la línea de meta para consolidar su victoria.

“Nos hemos quedado muy cerca, ha sido una pena, porque hoy hemos sido los más fuertes. La carrera había sido muy complicada de salida, con muchas caídas. Posteriormente se configuró una fuga en la que llevábamos a uno de los nuestros, pero en la que había gente muy buena y de cara a las subidas finales se podía complicar”, explica Rafa Díaz Justo, director del Kometa Cycling Team. “Aunque hemos intentado durante buena parte de la carrera no trabajar mucho, o trabajar lo mínimo, de cara a ese final nos hemos puesto a tirar muy rápido para intentar recortar tiempo. Jhon Stiven ha trabajo a tope cuando la fuga tenía 1:40 y él solo ha reducido muchísimo la ventaja. Ya en la cima una arrancada de Alessandro ha permitido tapar el hueco grande y dar paso a una fase de carrera en la que rodaban delante una veintena de corredores. Una pena también ese ataque de Álex, cogiéndole en el último kilómetro”.

Prensa Fundación Contador

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