Como cada año, la París-Niza se encarga de repartir los primeros puntos World Tour en suelo europeo. Este año la carrera adquiere un toque vintage, eliminando un poco la dureza de años pasados -incluida la cronoescalada a la Col d’Èze- para volver a un formato que hará la carrera mucho más reñida, como lo era antaño con corredores como Chavanel, Luisle, Contador o Vinokourov jugándose la carrera prácticamente en la última etapa. El riesgo de este nuevo formato, es que la carrera puede hacerse demasiado monótona si los corredores no arriesgan a lo largo de las etapas previas a la, presumiblemente, decisiva jornada final. También han

Edición 2013: Richie Porte, el mejor ‘segundón’

En una carrera marcada por la falta de grandes líderes, Richie Porte (Sky) se impuso con bastante facilidad al resto de outsiders que disputaron la ronda francesa. Las claves de la victoria del aussie el final en Lure y la cronoescalada final que comentábamos anteriormente.

Richie Porte

Recorrido

Etapa 1: Mantes-La-Jolie – Mantes-La-Jolie (162,5 km)
E1
Primera etapa, perfil muy llano que hará disfrutar de los grandes velocistas del pelotón luchando por el primer amarillo del año en el World Tour -ya que en Down Under el campeón viste de naranja-.

Etapa 2: Rambouillet – Saint-Georges-sur-Baulche (205 km)
E2
Etapa muy larga y que abre una leve posibilidad de romper la carrera, con un tramo final bastante pestoso y últimos kilómetros en ligera ascensión. No obstante si los equipos de los sprinters se entienden, es muy probable ver un sprint.

Etapa 3: Toucy – Circuit de Nevers Magny-Cours (180 km)
E3
Última etapa para sprinters puros, así que salvo catástrofe la etapa está condenada a decidirse en un sprint masivo.

Etapa 4: Nevers – Belleville (201,5 km)
E4
Primera etapa algo más seria, aunque bastante light. Tres puertos de tercera preceden a uno de segunda que se corona a 14 de meta, así que ese llano que hay hasta el final de la etapa hará que, o bien alguien que no tenga demasiadas posiblidades en la general lo busque desde lejos -ya que si es de los favoritos no tendrá el beneplácito de sus rivales-, o veremos un sprint pero de un grupo reducido. Veremos si algún sprinter consigue pasar esa sucesión de puertos.

Etapa 5: Crèche-sur-Saône – Rive-de-Gier (152,5 km)
E5
Etapa corta, que por lo tanto será muy explosiva. No se espera que se hagan grandes diferencias, aunque si se rueda demasiado rápido, algún que otro corredor puede quedar descartado para la general. De nuevo se espera la resolución de la etapa al sprint entre un grupo reducido de ciclistas.

Etapa 6: Saint-Saturnin Les-Avignon – Fayence (221,5 km)
E6
Primera etapa seria que colocará a los que vengan a disputar la general en su sitio. Es la etapa más larga de la vuelta, con final en un 2.ª previo paso por Bourigaille, de 1.ª categoría. En principio no se deben hacer grandes diferencias, pero esta etapa marcará en gran medida el resto de la carrera.

Etapa 7: Mougins – Biot (195,5km)
E7
Terreno duro pero lejos de meta, así que será el día ideal para que veamos una escapada con gente que tenga tiempo perdido. El perfil hace muy difícil que los hombres rápidos vayan a llegar con fuerza al final, y tampoco favorece a los que quieran poner en jaque al líder, ya que el final es demasiado tendido.

Etapa 8: Nice – Nice (128 km)
E8
Etapa reina, la etapa de toda la vida con el Col d’Èze decidiendo la carrera. Aquí ya no hay que guardar nada, el líder deberá tratar de aguantar con su equipo el máximo tiempo posible, y esperar que las posibles emboscadas no prosperen. El descenso desde Èze hasta Niza, y el tramo final pegado al mar -con su respectivo viento- harán de jueces, una vez más, de esta carrera. Esta París-Niza se gana bajando -como antaño-.

Favoritos

Vincenzo Nibali (Astana): El gran líder de Astana cambia Tirreno por Niza, y a estas alturas de año suele estar bastante bien. En principio, es el rival a batir.

Carlos Betancur (Ag2r): El colombiano ya ha demostrado que en este tipo de terreno es de los mejores del mundo. La falta de montaña hace que sea la gran alternativa al ‘squalo’.

Rui Costa (Lampre): El campeón del mundo sabe moverse muy bien en carrera. Es la primera cita importante con su nuevo equipo y con el rol de gran líder de la formación. Veremos si puede con esa losa.

Outsiders
La carrera tiene pinta de que tendrá muchísimas variables, y ahí es donde aparecen otros de los corredores que, por las características de esta carrera, deben luchar por estar muy delante. Rafal Majka (Tinkoff-Saxo), Simon Spilak (Katusha) y la gran baza española, Ion Izagirre (Movistar) son las principales alternativas a los corredores citados anteriormente.

En el bloque de franceses destacamos a Sylvain Chavanel (IAM), un corredor que conoce muy bien esta prueba y que en IAM tendrá las riendas del equipo para correr ‘a su antojo’. El buen momento de Jérome Coppel (Cofidis) y Arthur Vichot (FDJ.fr), y la calidad que atesoran en este tipo de carreras alocadas Thomas Voeckler (Europcar) y Romain Bardet (Ag2r) serán las otras esperanzas locales.

Si miramos más allá de los corredores franceses, aparecen los hermanos Schleck (Trek), que siempre son una incógnita, capaces de lo pero y de lo mejor. En pleno preparamiento para las clásicas, pueden tener un papel importante en la carrera corredores como Jan Bakelants (Omega Pharma), Lars Petter Nordhaug (Belkin) o Simon Gerrans (Orica). Completan esta lista corredores más irregulares, pero que tendrán una buena oportunidad como Peter Velits (BMC) y Tom-Jelte Slagter (Garmin).

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