Euskaltel se muere

0

El equipo ciclista desaparecerá si en 45 días no encuentra un gran patrocinador internacional

Movistar gana al año 4.000 millones e invierte 12 en el equipo. Euskaltel destina 9 y su beneficio anual es de 40 millones
El Castillo de Bretesche lo levantaron en mitad de un lago. Construcción defensiva en el corazón de un bosque del Loira. Que se ahoguen los enemigos antes de tocar los muros. Ahora – son los tiempos- es la postal de un campo de golf y de un hotel de lujo. En él pasa la jornada de descanso el Euskaltel. Es un equipo rodeado, acorralado. En riesgo de desaparecer al final de esta temporada si en los próximos 45 días no aparece un gran patrocinador internacional -En España todas las empresas han respondio con un no rotundo- que asuma al menos la parte del presupuesto que han dejado en blanco las instituciones públicas, unos 3,5 millones de euros. El castillo naranja, que resiste en pie desde el verano de 1997, se hunde. La bandera que paseó la marca Euskadi por las laderas del mejor ciclismo, está a punto de extinguirse. En cualquier caso, ya nunca será lo que fue: si aparece esa firma -y la crisis económica no ayuda-, el equipo seguirá el rumbo que ese patrocinador elija. Comenzará otra historia y se cerrará la actual, la que cumple ahora 17 años con la firma de telefonía empujando al ciclismo vasco.
Los plazos se acortan
Mikel Astorkiza, director corporativo de la fundación que sostiene al equipo ciclista, ha tocado puertas desde enero para hallar otro patrocinio. En Euskadi. En España. En cualquier lugar. Ha solicitado incluso la mediación de la Unión Ciclista Internacional (UCI). Aún no tiene nada atado. El reloj corre en contra. «Hay varias posibilidades abiertas, pero falta el acuerdo», asegura. Y los plazos se acortan. A finales de agosto, la UCI exige iniciar los trámites para la próxima temporada. Avales, contratos. Ahora mismo, Euskaltel asegura la continuidad hasta el 31 de diciembre de 2013. Nada más. Será el punto final si nadie sube a este barco o lo compra en su totalidad. Es más factible que un patrocinador se quede con todo a que se conforme con un papel secundario. Así está diseñado el UCI World Tour, la Champions del ciclismo. Es para ricos.
9 millones
El equipo Euskaltel tiene 9 millones de presupuesto: 3,5 los pone la empresa de telefonía, otros 2 proceden de distintas marcas y el resto iba a venir de las instituciones públicas. Esa vía se agotó. «Comprendemos que hay necesidades en la sociedad más importantes que un equipo ciclista», dice Astorkiza. Sin reproches. «Pero eso nos ha dejado cojo el proyecto». Y es inviable. Euskaltel, que desde 1997 ha invertido 45 millones en el ciclismo, asume este año el coste. Aporta sus 3,5 millones y los 3,5 de las instituciones. Ese es su límite. Tener en exclusiva un equipo World Tour es «inasumible». Y pone un ejemplo. Movistar (Telefónica) ronda los 300 millones de clientes y tiene unos beneficios anuales de casi 4.000 millones de euros. Euskaltel es otra cosa: 300.000 clientes y 40 millones. «En menos de un día, Telefónica gana más que Euskaltel en un año». Eso no cuadra con la entidad de los dos equipos ciclistas. El Movistar anda por 12 millones de presupuesto, sólo tres más que el Euskaltel.
«Estamos haciendo todo lo que podemos por sostener este equipo, por atraer alguna empresa», repite Astorkiza. La escuadra ha salido a la venta. Busca comprador. Y lo busca con urgencia. La fundación que dirige Astorkiza ha puesto un anuncio en el mercado internacional: se vende o se comparte equipo ciclista con licencia para tres años en el World Tour, con acceso directo a las mejores carreras y con corredores tan atractivos como Samuel Sánchez, Nieve y Antón, los tres con contrato en vigor para los próximos años. Los ciclistas ya saben cómo están las cosas y que se acerca el mes de agosto en el que el que tradicionalmente el mercado ciclista comienza a moverse. Y ante las negras perspectivas, comenzarán a buscar vías para asegurarse su futuro, aunque su compromiso contractual se prolongue más allá de 2013. Amenaza de fuga.
Si nadie invierte antes del final de agosto, la gran casa del ciclismo vasco quedará tapiada tras casi dos décadas metida en el mejor barrio del ciclismo mundial. Entre los miembros del equipo ciclista se ven miradas bajas. Temen estar en el final. Quedan 45 días.

Fuente: elcorreo.com

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here