1.86 metros, 78 kg, 33 años, nacido en Chaam, una pequeña ciudad de unos 15.000 habitantes situada en el centro de Suiza y profesional desde el 2001 con el equipo Post Swiss pasando por el Phonak hasta llegar al Astaná en 2007. Tres años más tarde se marcha con Bruynell a la estructura de RadioShack, equipo donde actualmente corre. Hasta la fecha sólo llevaba un de  victorias en la Vuelta a Luxemburgo (2007 y 2009, en 2007 además se llevaría la carrera), y dos campeonatos de Suiza en 2004 y 2006. Su función en el pelotón: la del típico gregario rodador que es capaz de cortar el viento a medio pelotón debido a su gran envergadura y corpulencia, y que no pedalea sino que, como dirían algunos, suelta “zapatazos”. Su lucimiento personal en las carreras es un objetivo secundario, por ello sólo buscará una posible victoria en fugas, donde un potente rodador como él se mueve como pez en el agua, o bien en contrarrelojes cortas, tales como algún que otro prólogo. Por el contrario la montaña es su cruz, por lo que es un habitual de los “grupetos”.

Aunque sus victorias datan de carreras menores, sus mejores actuaciones transcurren en las clásicas de las piedras (París-Roubaix y Tour de Flandes, entre otros) aparte de aquellas carreras que transcurren por su país y alrededores (Suiza, Romandia y Luxemburgo). Aquí 3 de sus actuaciones más brillantes en la carrera profesional de este suizo de Chaam:

Tour de Flandes 2008

Su rol como gregario cambiaría, al menos por un día, en la ciudad de Brugge, ciudad donde el Tour de Flandes tomaría su salida. El Astaná, el equipo de Johan Bruyneel dirigido por Vitacheslav Ekimov y Alain Gallopin, presentaba un bloque bastante fuerte, donde destacaba la presencia de Vladimir Gusev. El corredor ruso ya consiguió una meritoria 5ª plaza en esta carrera en 2007, además de una 3ª posición en 2006, pero sería descalificado más tarde por aquel “episodio” del tren. En teoría Gusev debería ser el líder de esta carrera, al cual acompañaban corredores como Ivanov, Vaitkus, Rast, Murayev y De kort entre otros para arroparlo hasta una posible victoria.

El gran problema que se le presentaba a Astaná, era la forma física de Gusev. A finales de Febrero Gusev sufrió una caída en el Tour de California que le obligó a estar casi todo el mes de Marzo fuera de competición debido a una rotura de clavícula. Reapareció más tarde en la Settimana Ciclistica y seguidamente corrió los Tres días de la Panne, apresurándose para coger la forma lo antes posible. Pero como era de esperar Gusev no cogió la forma tan rápido como esperaba y ya en los Tres Días de la Panne, un test bastante bueno para los enamorados del pavé, dio señales de que no se encontraba bien. En esta misma carrera Rast demostraría su gran condición física, y pasaría a ser el líder del equipo demostrando una gran dosis de fuerza en la primera etapa, donde estuvo siempre entre los grandes favoritos que más tarde estarían en Flandes.

Una vez tomada la salida y pasado ya los kilómetros, Rast se erigió como líder, bien es dicho que “la carretera pone a cada uno en su sitio”, no era el día de Gusev, y Astaná se la jugaba con Rast y Murayev. Entrando ya en los tramos de pavé de importancia, se vio ya la primera demostración de fuerza y condición física a cargo de dos grandes corredores: Tom Boonen y Gregory Rast. Se había formado una fuga numerosa donde había corredores importantes, donde sólo faltaba el belga. Él solo fue capaz de neutralizar la fuga subiendo uno de los repechos, con su estilo: “zapatazo tras zapatazo”. A su rueda: Gregory Rast.

Llegaba el famoso Kapelmuur y por delante aventajando en unos 30 segundos al grupo de favoritos estaba Devolder. La victoria aun no estaba clara, por eso Flecha sería el primero en lanzar un ataque durísimo al que nadie pudo seguir. Pero el Kapelmuur es mucho Kapelmuur, y entrando ya en la zona cercana a la Basílica, Flecha se hundía, y por detrás le pasaba como una moto un sorprendente Gregory Rast que había dejado de rueda entre otros al propio Tom Boonen que fue quien lanzó el ataque. Intentó marcharse en solitario en busca y captura de Devolder pero las distancias eran mínimas y tuvo que echar el freno. Devolder coronó con unos 15 segundos de ventaja sobre Rast al cual seguían inmediatamente los favoritos. El tramo del Bosberg no supuso ningún cambio en la carrera, y la victoria seria finalmente para Devolder. Y Rast cuajaría una sorprende actuación acabando en 13º posición. Quizás el puestómetro no indicó la verdadera actuación del suizo.

París Roubaix 2011

Si algún año se podía batir a Cancellara era ese. Se dieron circunstancias de carreras favorables a aquellos corredores de segunda fila, que quizás no parecía claro que pudieran optar a la victoria. Ese fue el caso de Johan Van Summeren.

La carrera transcurría con una fuga entre las que se encontraba entre otros el ganador y Gregory Rast. La fuga contaba con casi 1 minuto de ventaja a falta de 21 kms. Al ataque de Ytting Bak saldría Van Summeren y posteriormente el corredor suizo del RadioShack y el holandés del Rabobank Tjallingii. Por detrás el pelotón intentaba dar caza a la fuga donde entre otros, se encontraban Cancellara, Ballan y Hushovd.

Los 4 de cabeza enseguida se entendieron y consiguieron mantener la ventaja con el pelotón que volaba sobre las carreteras francesas en caza de una fuga inicial de la cual ya solo quedaban 4. A 16 kms y la entrada de uno de los tramos de pave de más dificultad Carrefour de l’Arbre, atacaba Van Summeren. Rast intentó seguir la rueda abriéndose a un lado de la carretera y aprovechando ese pequeño hilo en la carretera donde no existe adoquín, donde solo hay polvo y el riesgo de pinchazo es mayor, pero cuando vas fundido, y esa era el caso, lo mejor es evitar el adoquín a toda costa.

Van Summeren se fue y a media distancia entre Rast y Bak, se quedó Tjallingii. Por detrás embestía una y otra vez Cancellara como un toro salvaje intentando salir del pelotón, hasta que lo consiguió. Los kilómetros pasaban y el esfuerzo del suizo ya no solo se centraba en la posible victoria, si no, en distanciar a la locomotora suiza que venía por detrás. En juego, un podio en uno de los monumentos del ciclismo. Aquello que temían Rast y Bak, sucedió, Cancellara se unió a ellos. Un rival más, y menudo rival, para afrontar el sprint para un tercer puesto. Afortunadamente cogieron a Tjallingii, y y el cuarteto lucharía por dos posiciones en el podio, pues el belga del Garmin tenía el trofeo de adoquín en sus manos. Quizás el desgaste o el haber realizado los últimos metros en cabeza de carrera en el velódromo le impidieron hacer entre los dos primeros de ese cuarteto. Finalmente una 4ª posición para Gregory Rast en un París Roubaix, que tal vez, pudiera haber ganado.

Vuelta a Suiza 2013

Hoy. 13 de Junio. En su país: Suiza. Su carrera: Tour de Suiza. Y en su terreno: una fuga. Esas son las condiciones de la victoria de hoy. Una victoria en una etapa que a priori parece sencilla. Y es que decir eso de: fuga desde el principio y que llega al final con la concesión del pelotón, se dice fácil. Pero no lo es. A los kilómetros en fuga (hoy 150 km) hay que sumarle la dificultad de resolver fugas como las de hoy donde los otros corredores son tan favoritos como tú y donde incluso te ganan en punta de velocidad. Un ataque demoledor a falta de 1 km y unos compañeros que no se entendían, le ha permitido a este suizo de 33 años, hacerse con una de sus mejores victorias en su carrera.

Es probable que corra el Tour de Francia. Como también es probable que lo veamos en alguna fuga, o bien arropando a algunos de sus compañeros o por qué no, subiendo bidones de agua. Lamentablemente no hay ni pavé en la carrera francesa, ni tampoco se pasa por los cantones suizos, por lo que será difícil ver su mejor versión. Aún así, seguro que este potente rodador suizo, lo veremos en acción.

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